martes, 14 de junio de 2016

La explicación del voto del Partido Popular



1-Introducción
En el siguiente trabajo intentaremos explicar el voto al PP relacionando variables de diversa índole con la posición del encuestado respecto a este partido a partir de los datos del barómetro del CIS de julio 2015. Es decir, en nuestro estudio trataremos con varias variables independientes que afectarán a una misma variable dependiente. A ésta la consideraremos como la probabilidad de votar al PP medido del 0 al 10, siendo cero la probabilidad más baja de votar a este partido, correspondiendo a la opción de nunca votar al Partido Popular, y  diez la opción de que el encuestado votaría a este partido con toda seguridad. Así pues, encontraremos las probabilidades de votar al PP dependiendo de las diferentes categorías de las variables independientes que trataremos. Sin embargo, no podríamos empezar a tratar con éstas sin hacer una breve introducción al Partido Popular.

El Partido Popular es un partido político español surgido como el reemplazo de Alianza Popular en 1989. Definir a esta organización puede ser algo conflictivo de hacer, ya que dependiendo del punto de vista del analista podríamos interpretar de maneras muy opuestas, que podrían ir desde definirlo como un partido liberal de centro-derecha hasta considerarlo como una mera banda de corruptos. A pesar de ello, intentaremos ser cautos y objetivos con nuestro estudio. En este sentido, intentaremos captar algunos principios básicos del partido, tanto considerados por el propio partido como por algún autor externo a éste. Según extractos de congresos realizados por este partido, podríamos decir que el PP es un partido que defiende con toda su fuerza la constitución, que aboga por la unidad y pluralidad de España al mismo tiempo, que busca la cercanía del ciudadano, defensor de la democracia liberal. A la hora de posicionarse ideológicamente, ellos se consideran de centro reformista, defensores de los derechos y libertades del ser humano, del Estado de Derecho, de la pertinencia de España a la Unión Europea y de la economía de mercado, entre otros (PartidoPopular, 2012). Si observamos otros aspectos de interés que comentan algunos autores, podríamos decir que este partido es muy duro con la inmigración ilegal (Rubio, 2011), muy asociado al catolicismo y a sus correspondientes valores (Tamayo, 2007) y con algunas conexiones con la ultraderecha española (Rodríguez, 2012).




2-Variables e hipótesis
Una vez hemos presentado al partido político central de nuestro estudio, procederemos a comentar las diversas variables independientes, las razones de nuestras elecciones y posibles hipótesis.

En primer lugar, comentaremos la variable “Distribución territorial”. En ella, los encuestados dan su opinión respecto a la distribución territorial del Estado en función de la autonomía que deberían adquirir las diversas regiones. Creemos que ésta variable puede tener bastante influencia sobre la probabilidad de votar al PP ya que este partido tiene un discurso firmemente favorable a la unidad territorial de España; así pues, esperamos que esta posición se traslade a sus votantes, los cuales esperamos que deseen más bien poca o igual autonomía para las regiones del país. Hemos creído conveniente considerar que los posibles votantes de este partido estarían a favor del status quo implantado en esta materia porque es lo que se fijó en la Constitución española del 1978, y como hemos dicho anteriormente, el PP es un gran defensor de la Constitución. En este sentido vemos lógico que esta opción del autonomismo actual, pese a ser un modelo relativamente descentralizado, entre dentro de las categorías que podrían favorecer el voto al Partido Popular.

La siguiente variable a tratar está relacionada con la “fidelidad de voto”. Según estudios, tanto el PP como el PSOE  disfrutan de unos votantes bastante fieles (Vila, 2014), así que ¿cómo podría afectar esta variable a la probabilidad de votar al PP? Considerando que dentro del grupo de personas que son fieles al voto, hay una división entre votantes del PP y del PSOE en mayoría, podríamos decir que aquellas personas que son fieles a votar al mismo partido tienen una mayor probabilidad de votar al PP, pese a que esta diferencia no debería ser muy elevada.

La tercera variable independiente será la “edad”. El PP es un partido que defiende la estabilidad y que usualmente achaca a determinados partidos que puedan acabar con el sistema de pensiones, como anunció muy recientemente la secretaria general de la organización (EFE, 2016). En este sentido podríamos plantearnos que las personas de la tercera edad no desean ver quebrantado el sistema de pensiones actual, lo cual les llevaría a dar su apoyo a partidos como el PP, los cuales se autoproclaman garantizadores del sistema. Además, debido a que en España aún existe una generación entera educada bajo el franquismo y sus valores, podríamos pensar que se decidirán por un partido de centro, derecha, o incluso rozando la extrema-derecha. Finalmente, podríamos teorizar pese a que de manera algo arriesgada, que las personas mayores son más reluctantes al cambio, a posibles transformaciones del sistema, con lo que preferirán dar su voto a aquellos partidos que garanticen el statu quo actual tal como predica el Partido Popular. Por todas ellas razones, observamos como la edad podría ser una variable que influye fuertemente a la probabilidad de votar al PP, concretamente a mayor edad seguramente mayor será la probabilidad de votar a este partido. 

Otra variable independiente que trataremos será la denominada “religión”. En ella básicamente tendremos en cuenta del credo del encuestado, independientemente de si es practicante o no. Como hemos observado en la introducción del partido, el Partido Popular está relacionado con las jerarquías católicas españolas y con los valores del catolicismo. Así pues, no sería sorprendente que la religión, concretamente la católica, tuviera un efecto en los votantes. En este sentido, algunos autores confirman esta suposición, y concretamente establecen que el PP tiene un éxito considerable entre los votantes católicos (Montero, Calvo, & Martínez, 2008). Así pues, procederemos a comprobar si en los datos tratados en este estudio se reafirma esta hipótesis. 

La última variable que entrará en el análisis será la de “ocupación”. Esta variable tiene en parte relación con la tratada anteriormente “edad”. Esta relación está vinculada al aspecto de las pensiones; las personas de la tercera edad son el colectivo que recibe pensiones, lo cual nos puede llevar a pensar que esta agrupación tendrá una relativamente alta probabilidad de votar al PP, tanto por el hecho de ser de la tercera edad como por recibir pensiones. Sin embargo, dentro de ésta variable podemos encontrar otras categorías de personas. Por ejemplo tendríamos a los trabajadores, a los parados y a los estudiantes; de qué manera podrían afectar estas posiciones a la probabilidad de votar al Partido Popular. En primer lugar, al observar la posición de los encuestados que actualmente trabajan, podríamos identificar dos dinámicas opuestas: por una parte, podrían considerar que tienen trabajo gracias a que el PP ha conseguido crear empleo en esta última legislatura, pero por otra parte, éstos podrían ser afectados de que las medidas laborales del partido del gobierno les hayan creado unas condiciones de trabajo pésimas. Por lo tanto, estas dos visiones opuestas nos llevarían a creer que la probabilidad de votar al Partido Popular en este colectivo es incierta, ya que nos empujarían a considerar esta probabilidad tanto alta como baja al mismo tiempo. Así pues, una vez hecho el análisis, veremos qué rumbo adquiere este grupo de personas. En segundo lugar, nuestra opinión respecto a los parados es más clara; al ser claramente dañados por la situación económica del país, y cuyo problema el gobierno no ha sabido/podido/querido solucionar, muy posiblemente la probabilidad de éstos de votar al PP será comparativamente más baja que a la de los otros grupos. También tendríamos al grupo de trabajadores domésticos no remunerados, los cuales creemos que tendrán una probabilidad de voto al PP mayor que otros grupos, ya que podríamos interpretar que esta categoría está formada principalmente por amas de casa, las cuales siguen la doctrina conservadora de que el hombre es el que trae los ingresos al hogar; así pues, al ser de ideología conservadora, tenderán a votar al Partido Popular. Finalmente tendríamos el grupo de estudiantes, los cuales podríamos considerar también como afectados por las diversas medidas del Partido Popular, tales como sus múltiples recortes en educación, tanto en investigación, como en docencia, como en becas universitarias. Así pues, este último colectivo probablemente tienda a votar en menor medida al PP.


3-Análisis gráficos
3.1-Distribución territorial


Para empezar, deberíamos comentar que el eje horizontal nos agrupa en diferentes categorías diversas formas de descentralización territorial del poder. En este sentido, las categorías extremas son “estado único sin CCAA” i “CCAA con posibilidad de independencia”, mientras que las categorías intermedias juegan con la “cantidad de poder” que deberían tener las CCAA. Cada uno de estos cinco grupos nos muestra la media de la probabilidad de votar al Partido Popular de dicho colectivo.

Increíblemente, todas las diferencias de medias existentes entre las categorías son significativas. A grandes rasgos, estableceríamos que cuando el encuestado tienda a ser más centralista en cuestión de distribución de poder territorial, mayor serán sus probabilidades de votar al PP. En este sentido, podemos observar como la diferencia existente entre las medias de los extremos es muy elevada, concretamente de casi 3’5 puntos (recordemos que estamos en una escala que va del 0 al 10, con lo que una diferencia de 3’5 puntos es muy abultada). 

Así pues, esto nos confirma nuestra hipótesis que afirmaba que aquellas personas que consideren que las CCAA deberían tener igual o menor autonomía que actualmente (o directamente ni existir), tendrán una probabilidad de votar al PP mayor que aquellos que crean que las CCAA deberían tener mayor autonomía que en la actualidad.



3.2-Fidelidad de voto

En este caso en la variable independiente es dicotómica, ya que como podemos observar únicamente hay dos categorías en el eje horizontal. Esto se debe a que la manera de diferenciar entre si una persona es fiel o no al partido en las elecciones es preguntando a la persona si cree conveniente votar siempre al mismo partido o ir cambiando; al no haber tintas medias, el resultado es el de una variable independiente con dos únicas categorías. 

La diferencia entre ambas medias es notablemente significativa, una diferencia de casi un punto y medio. Mientras que la probabilidad media de votar al PP entre aquellos que piensan que lo óptimo es votar siempre al mismo partido es de 2’066, la probabilidad media de votar al Partido Popular entre aquellos que creen que hay que ir votando a diferentes partidos es de 3’345. Así pues, observamos como efectivamente esta variable independiente afecta a la probabilidad de votar a este partido político, pero sin embargo lo hace en la dirección contraria a la que nosotros pensábamos en un inicio. Así pues, sería interesante realizar un estudio buscando las razones concretas de este fenómeno, ya que es posible que otras variables tengan un papel importante en la explicación de éste.

  

3.3-Edad
Pese a seguir los pasos establecidos, debido a problemáticas con mi computadora no ha salido la tabla resultante en plot. Sin embargo, lo que aparecía en summary es con lo que realizaré el análisis de esta variable:


El análisis de esta variable es considerablemente diferente al de las anteriores; esto se debe a que la variable “edad” es una variable numérica. Así pues, para relacionar eficientemente esta variable independiente con nuestra variable independiente, lo óptimo es realizar un análisis de correlación. Con el coeficiente de correlación podremos averiguar si existe relación entre las variables, además de si ésta es fuerte o no y si es positiva o negativa. En este caso, el coeficiente resultante es 0’18, i el nivel de significación, al aparecer aquí “0”, entendemos que es un número muy bajo, con lo cual podríamos decir que está relación es significativa. Aun y así, es necesario decir que la relación es bastante débil, ya que nuestro coeficiente es 0.18 y hay que tener en cuenta que el coeficiente de Pearson se extiende del -1 al 0 en relaciones negativas y del 0 al 1 en relaciones positivas. Como apuntaba este último razonamiento, la relación es positiva, lo que nos indica que al aumentar una variable aumentará la otra variable. Así pues, podemos establecer que al aumentar la edad efectivamente aumentará la probabilidad de votar al PP tal como habíamos predicho al inicio. Sin embargo, habría que puntualizar que aunque nosotros hemos establecido que la edad afectaba a la probabilidad de votar al PP, el coeficiente de correlación simplemente nos indica aspectos sobre la relación entre las variables, pero no nos marca causalidad, con lo que no podríamos decir que este coeficiente nos marque cual variable afecta a cual.



3.4-Religión
La cuarta variable independiente con la que trataremos será la “religión”. Hemos reducido a tres categorías la variable independiente pese a que en los datos aparecía alguna otra, pero como tenía una “n” muy pequeña (pocos casos), hemos decidido eliminarla. En este sentido, nos aparecen tres medias correspondientes a las categorías “católico”, “no creyente” y “ateo”. 

Mientras que la diferencia entre las medias del grupo de no creyentes y el de ateos no es significativa, si lo son las diferencias entre la media de la categoría “católicos” y las dos anteriores. Siguiendo esta explicación, podríamos decir que la probabilidad media de votar al PP es mucho mayor entre los que se consideran católicos que entre los que son no creyentes o ateos; concretamente, esta diferencia es de casi dos puntos. Así pues, reafirmamos la hipótesis inicial referente a la religión, según la cual planteábamos que los votantes católicos tenderían a votar al Partido Popular en mayor medida.



3.5-Ocupación
 
En primer lugar, vemos como el eje horizontal nos muestra la probabilidad media de votar al PP de las diferentes categorías de la variable que hemos denominado como “ocupación”. En este sentido observamos siete grupos: jubilados o pensionistas que han trabajado anteriormente, pensionistas que no han trabajado con anterioridad, trabajadores actuales, parados que han trabajado en el pasado, parados que buscan su primer empleo, trabajadores domésticos no remunerados y estudiantes. Podríamos haber juntado las categorías de jubilados o pensionistas que han trabajado antes con los pensionistas que no han trabajado antes y los parados hayan o no trabajado antes, pero hemos decidido conservar estos grupos como estaban ya que quizá nos podría haber aparecido alguna diferencia significativa provocada por la naturaleza de cada grupo. 

Si pasamos a comentar las diferencias entre medias de los grupos, podemos observar varias de ellas. Para empezar, hablaremos de las tres categorías con las mayores probabilidades medias de votar al Partido Popular: jubilado o pensionista que ha trabajado antes, pensionista que no ha trabajado antes y personas con trabajo doméstico no remunerado. Mientras que entre ellas las diferencias de las medias no son significativas, sí lo son respeto a las medias de las cuatro categorías restantes; concretamente, son bastante superiores, como nos lo muestra la máxima diferencia existente entre los pensionistas que no han trabajado antes y los parados que buscan el primer empleo, la cual es de casi dos puntos y medio. Además es curioso que entre las otras cuatro categorías las diferencias entre sus medias no son significativas tampoco. Así pues, observamos dos bloques, los cuales son heterogéneos entre sí, pero internamente son bastante homogéneos. Así pues, nos confirma lo que establecimos al principio que los jubilados, pensionistas y personas con trabajo doméstico no remunerado son más proclives a votar al PP y que los estudiantes y parados lo son menos. Además nos resuelve la duda inicial de en qué posición encontraríamos al colectivo de trabajadores: encontramos a este grupo dentro del bloque cuya probabilidad media de votar al Partido Popular es notablemente inferior.



4-Conclusiones
Para finalizar repasaremos las hipótesis que planteamos al inicio y lo que hemos extraído a partir de los datos del estudio.

En primer lugar, creímos que al ser el PP un partido constitucionalista y que defendía la unidad de España, los electores más predispuestos a concederles sus votos deberían creer que el Estado de las Autonomías era correcto o incluso que la descentralización territorial debería ser menor. Al contrastarlo vimos como efectivamente los sujetos que abogaban por una mayor centralización territorial del poder eran los que tenían una probabilidad media mayor de votar al PP.

En segundo lugar planteamos que aquellas personas que solían ser fieles electoralmente y votar siempre al mismo partido, seguramente tendrían una mayor predisposición a votar al Partido Popular que aquellos que creían que era conveniente ir cambiando la destinación del voto. Sin embargo, los resultados fueron totalmente opuestos a este pensamiento, ya que aquellos que consideran óptimo ir cambiando el voto en las elecciones tienen una probabilidad de votar al PP más alta que el otro colectivo. 

En tercer lugar, creímos que la edad tendría mucha influencia en nuestra variable dependiente, específicamente que al crecer una aumentaría la otra. El análisis nos ha demostrado que pese a que efectivamente esto es así, la relación no es tan fuerte como pensábamos, sino que es más bien débil.

En cuarto lugar observamos que el partido político de nuestro estudio estaba muy relacionado con la religión católica, con lo que pensamos que esto implicaría que los votantes católicos se decantasen por este partido. Esto se ha cumplido, ya que las personas que se consideran católicas tienen una probabilidad mayor de votar al PP que ateos y no creyentes.

Por lo que hace a nuestra última variable independiente se cumplió todo lo que planteamos al inicio: pensionistas, jubilados, y personas con trabajos domésticos están más predispuestos de media a votar al PP que parados y estudiantes. Además hemos descubierto que los trabajadores también tienen una probabilidad menor de votar al PP, ya que al principio teníamos dudas respecto a este grupo.

5-Bibliografía
EFE. (2016, January 26). Cospedal: Podemos pasa de la emergencia social a la emergencia por los sillones. ElDiario. Albacete. Retrieved from http://www.eldiario.es/politica/Cospedal-Podemos-emergencia-social-sillones_0_477703278.html
Montero, J., Calvo, K., & Martínez, Á. (2008). El Voto Religioso en España y Portugal. Revista Internacional de Sociología, 66(no51), 21.
PartidoPopular. (2012). Estatutos del 17Congreso popular. In Estatutos (pp. 2–3–4–7–8). Sevilla.
Rodríguez, J. (2012). Historia de un fracaso y ¿de una refundación?: De la vieja a la nueva extrema derecha en España (1975-2012). Studia Historica, 30(Historia Contemporánea), 263–264–265–266.
Rubio, G. (2011). Representación social de la inmigración en el discurso del Partido Popular. Cultura, Lenguaje Y Representación: Revista de Estudios Culturales de La Universitat Jaume I, IX(Relaciones entre discurso y política), 174.
Tamayo, J. (2007). Iglesia católica y Estado laico. Revista CIDOB D’afers Internacionals, 77(Dimensiones del pluralismo religioso), 164–172–173.
Vila, A. (2014, April 24). Una explicación a la fidelidad del voto: ¿La democracia cautiva? Publicoscopia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario